En estos días, los niños de la sala de 4 comenzaron a explorar los distintos rincones de la sala y el patio, descubriendo espacios pensados para jugar, crear y aprender juntos. A través del juego compartido, no solo fortalecen vínculos y desarrollan habilidades sociales, sino que también aprenden la importancia de cuidar los materiales y mantener el orden al finalizar cada actividad. De a poco, van construyendo acuerdos que les permiten disfrutar de cada espacio con responsabilidad y respeto por los demás.